Ciudad de México a 12 de octubre, 2020

El 17 de octubre de 1987 Joseph Wresinsk externó su preocupación sobre cómo la pobreza está ligada no solo a la falta de recursos para vivir día a día sino que repercute directamente en los derechos humanos y el acceso a una vida digna. Con base en ese pensamiento, Wresinsk que también era líder religioso hizo un llamado a toda la humanidad para que este problema se visibilizara y las acciones para combatirlo fueran más radicales. Finalmente cinco años después la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas promulgó que cada 17 de octubre se conmemore el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud se estima que para el año 2050 haya 2 mil millones adicionales de personas con hambre en el mundo y, de acuerdo al Banco Mundial, la mitad de la población mundial vive con el equivalente a unos 2 dólares diarios. Datos verdaderamente preocupantes si se toma en cuenta que este año la revista Forbes dio a conocer que Jeff Bezos, fundador y consejero delegado de Amazon, se convirtió en la primera persona cuyo patrimonio estimado supera los 200,000 millones de dólares. Es decir, las diferencias son radicales y es de vital importancia colaborar para lograr la erradicación de la pobreza.

En 2015, la Organización de las Naciones Unidas instauró los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Agenda 2030 donde planteó el Fin de la Pobreza como el Objetivo 1. Las acciones desde ese año han sido más concretas y esta Agenda contempla que las y los jóvenes de 9 a los 19 años son la primera generación que puede acabar con la pobreza extrema y la última que podría frenar el cambio climático.

Sin duda un reto no solo para los jóvenes sino para la humanidad entera si se toma en cuenta que a nivel mundial la pobreza disminuyó de un 36% en 1990 hasta un 10% en 2015, pero debido a la pandemia que vivimos actualmente la pobreza alcanzó a más de 500 millones de personas de acuerdo al Instituto Mundial de Investigaciones de Economía del Desarrollo de la Universidad de las Naciones Unidas. El COVID-19 trajo consigo el primer aumento de la pobreza a nivel mundial (8%) en 30 años, es decir, desde 1990 no existió ese incremento.

Respecto a México, de acuerdo a datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social:

  • El número de personas en situación de pobreza extrema pasó de 12.3 a 9.3 millones entre 2008 y 2018.
  • El mayor reto sigue siendo el sureste del país donde se encuentran las entidades federativas con mayor porcentaje de población en situación de pobreza en la década 2008-2018: Chiapas (77.0% a 76.4%), Guerrero (68.4% a 66.5%), Oaxaca (61.8% a 66.4%) y Veracruz (51.2% a 61.8%).
  • En contraste, el porcentaje de población en situación de pobreza entre los menores de 18 años pasó de 53.3% a 49.6%; entre los adolescentes y jóvenes de 12 a 29 años el porcentaje de pobreza pasó de 43.0% a 42.4% entre 2008 y 2018.

Hoy en día las cifras son alarmantes, pero las diferencias serán más grandes ya que el Banco Mundial pronostica que con la automatización de los empleos -que ya está ocurriendo- la pobreza aumentará. El impacto de la tecnología sobre la empleabilidad puede ser positivo o negativo, pero en América Latina más del 20% de los empleos corren el riesgo de ser eliminados por la automatización que ha acelerado la pandemia de acuerdo a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Sin embargo, el futuro se torna más incierto ya que  la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) y la Comisión Europea declararon que “los países con mejor preparación digital serán los primeros en salir de la crisis” por lo que es de vital importancia que las y los mexicanos tengan acondicionamiento en estas áreas para evitar que la pobreza aumente.

Es fundamental trabajar para que existan mejores condiciones para todas y todos por lo cual, una clave para lograrlo es impulsar la Educación en STEM (Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas por sus siglas en inglés) ya que de acuerdo al Banco Mundial son estas carreras las que darán las habilidades estratégicas que permitan cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030. Es decir, incrementar la matrícula de jóvenes en STEM trae consigo beneficios para la humanidad entera pues estas carreras y sus alcances, las innovaciones y resultados inciden directamente en cómo vivimos. 

En Movimiento STEAM tenemos el compromiso de impulsar a que los ODS se cumplan para que logremos enfrentar exitosamente los Retos del Siglo XXI de la manera más óptima y cumplir el gran objetivo: erradicar la pobreza mundial.

Te compartimos este contenido relevante respecto al tema:

  • Descarga aquí el libro Visión STEM para México donde podrás leer sobre cómo la Educación STEAM impacta directamente para combatir la pobreza a nivel mundial 
  • Ve aquí este STEAM TALK sobre la Educación STEAM como oportunidad para la Inclusión donde Gemma Santana de la Oficina de Presidencia para la Agenda 2030, el Tecnológico de Monterrey  y Wejën Kajën Indigenous Research Institute International A.C. hablaron al respecto.