Ciudad de México a 28 de febrero de 2020. A nivel mundial, se estima que sólo el 7% de las niñas se visualizan como científicas en la edad adulta, lo que se refleja en el actual número de investigadoras en todo el orbe, el cual representa sólo un 28%, según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

Afortunadamente, esta situación está cambiando enormemente, y en los últimos años la participación femenina en actividades relacionadas con la ciencia, la tecnología, ingeniería y matemáticas –las denominadas habilidades STEM— ha ido en aumento.

Así, en América Latina y el Caribe se calcula que del grueso de la población científica el 45% pertenece al sexo femenino, cifra francamente alentadora si se tiene en consideración que esta área la conforman naciones en vías de desarrollo.

Y es que en zonas con países de primer mundo, como Asia, Europa y Oceanía, el balance entre hombres y mujeres dedicados al estudio y desarrollo de la ciencia es más desigual, reportando porcentajes del 18, 34 y 39 por ciento, respectivamente, de participación femenina.

No obstante, aunque esta situación hace pensar en un panorama favorable de este lado del orbe en cuanto a perspectiva de género, aún falta mucho por hacer en materia de equidad en la ciencia, y la implementación de políticas públicas en este sentido puede ser la solución.

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La igualdad de género desde el Senado de la República

Para reducir aún más el sesgo que existe en la participación de la mujer en la ciencia, en México la Comisión para la Igualdad de Género del Senado de la República ha exhortado a la Secretaría de Educación Pública (SEP) y al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) a que fortalezcan sus acciones en pro de la paridad en este ámbito del conocimiento, esto con la colaboración de los gobiernos de las 32 entidades federativas.

Con esto, se pretende dar mayor difusión a campañas que garanticen la inclusión de estrategias de perspectiva de género en los campos STEM en la infancia y la adolescencia conforme a la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.

Por su parte, la Agencia Espacial Mexicana (AEM) –una de las entidades públicas que han respondido con mayor fuerza a este llamado— destaca que debe eliminarse la visión de que existen carreras exclusivas para hombres y para mujeres, lo que de cierta manera determina la decisión de las jóvenes en cuento a su futuro académico.

En Movimiento STEM sabemos la importancia de que todos trabajemos unidos para lograr un mejor desarrollo científico y tecnológico que nos traerá grandes beneficios como nación y a la humanidad en general, por lo que no debemos coartar la participación de nadie por sexo, raza, religión o estatus socioeconómico. Te invitamos a unirte a nuestro movimiento y poner manos a la obra.